Dos argentinas quedaron atrapadas en el caos de Nepal durante la crisis política

Dos argentinas quedaron atrapadas en el caos de Nepal durante la crisis política

En medio de un caos increíble, las argentinas Clara Rivero y Mercedes Bonzi se encontraron atrapadas en Nepal cuando el país estaba sumido en manifestaciones violentas tras la caída del gobierno comunista. Ambas, agentes de viajes de Entre Ríos, junto a su grupo, vivieron momentos de alta tensión cuando el famoso hotel donde se alojaban, el Hilton de Katmandú, fue incendiado por manifestantes. Lo peor de todo fue que perdieron sus pasaportes, dinero y pertenencias en el incidente.

El viaje original de las argentinas tenía el propósito de explorar el país para futuros tours turísticos. Sin embargo, al llegar al hotel, las manifestaciones se intensificaron tras el derrocamiento del primer ministro nepalí y el asesinato de su esposa. Cuando intentaron regresar a su hospedaje después de una salida exploratoria, el fuego ya había consumido gran parte del edificio. Desde la cercana reubicación, Clara y el grupo pudieron ver las llamas consumir lo que quedaba del Hilton, un símbolo de opulencia asociado con figuras de poder local.

Afortunadamente, las argentinas lograron coordinar con el consulado argentino en la India medidas de emergencia para obtener nuevos pasaportes y poder regresar al país de manera segura. A pesar de la angustia por la pérdida de sus pertenencias y documentos, Clara y Mercedes destacaron la ayuda desinteresada de los habitantes locales durante su complicada travesía en medio de las protestas.

Las manifestaciones en Nepal tomaron fuerza después del bloqueo de redes sociales por parte del gobierno, dando lugar a una serie de protestas masivas conocidas como "la protesta de la Generación Z". Esta reacción juvenil reflejó un descontento más amplio hacia la élite política, exacerbado por el lujo de sus familias, en contraste con las dificultades diarias de la mayoría de los jóvenes nepalíes. En medio de este tumulto, uno de los episodios más trágicos fue el incendio de la casa del exprimer ministro, resultando en la muerte de su esposa atrapada por las llamas.